miércoles, 20 de julio de 2011

Dog days are over?






Aún hay noches en las que le cuesta dormir, se mira al espejo y ve esa cara, no quiere volver a tener esa cara. Tiene alojada en su cerebro una bolsa de papel, como las de las aspiradoras, que se infla y se desinfla segun sople el viento. LLeva días inflada, repleta de mierda. Esta mañana se ha forzado, se ha levantado con su sonrísa artificial. Le dijeron que lo hiciese cuando se sintiera así, que sonriese, que buscase el lado positivo de las cosas, que se pusiese guapa, que le diese importancia a las cosas pequeñas, y eso ha hecho; Se ha dado una ducha, y ha intentado sentir la temperatura del agua y la textura y el efecto que provocaba en su piel. Se ha hecho su desayuno, el bueno, el de los días relajados, nada del otro mundo...tostadas con mermelada de cereza, zumo de naranja y café, y también ha seguido el ritual, textura, olores, sabores...
Se ha preocupado más por su pelo, se ha maquillado, y estaba guapa, se ha mirado al espejo antes de salir, y lo estaba,a pesar del madrugón y de la mala noche, y ha salído a la calle;directa al metro.
De camino, se ha fijado en la gente, en el tiempo, en las tiendas, en los perros y hasta le ha hecho gestos absurdos a un bebé con el que se ha cruzado. Ha bajado las escaleras, ha entrado en el vagón, sin antes buscar en el iPod la canción adecuada; y se ha sentado, había sitío, qué suerte, bien, eso es positivo, está de puta madre, es una gilipollez, pero... por algo hay que empezar.
Entonces ha observado a sus compañeros de viaje. Estaban jodidos, la mayoría ni siquiera levantaban la cabeza. Tenían un tono de piel enfermizo y un más que evidente cansancio, pero no sólo físico, daba la sensación de que toda esa gente estaba cansada de su vida, de que habían aceptado ese estado como algo normal,algo que formaba parte de su cotidianidad y se ha sentido como una idiota ¿cómo podía estar feliz? ¿por qué iba a estarlo? ¿qué le hace a ella diferente a toda esa gente? Es posible, que esta mañana se hayan levantado con el mismo propósito que ella, y uno tras otro, se hayan contagiado de la tristeza colectiva.

lunes, 9 de mayo de 2011

Finales felices



Está claro que padeces el síndrome del estómago boca abajo. El 86 % de las personas que duermen sobre sus estómagos, están enamoradas sin saberlo.
Según el guión de Wilder en Love in the Afternoon, llevo enamorada toda la vida. No lo sé, pero da gusto ver de vez en cuando algo que tenga un final feliz.
Nos empeñamos en jodernos la vida unos a otros, en complicarnos, en tener miedo,en lamentarnos, en no confiar en los demás, en no confiar en nosotros mismos, en aparentar lo que no somos, en dudar, en poner excusas, en protegernos. Pensaba que había dejado de creer en los finales felices, pero no, las cosas pueden ser dificiles para todos, pero raras veces son imposibles. Sólo hay que afrontar lo que venga, tratar de no hacer un drama de ello, tomarse la vida con un poco más de humor, quitarle hierro a las cosas, siempre que sea posible y vivir, vivir y aprender a hacerlo.
Hoy mismo voy a escribir por una vez, un guión con un final feliz, una bonita historia.
Siempre han existido los finales dramáticos, las vidas atormentadas, los malos momentos, es una putada, pero son inevitables.
Ahora que se que existen los finales felices, aunque aún estén por llegar, aunque no sepa ni de que se tratan, ni con quien, aunque el guión esté por terminar, no voy a esperarlos, voy a vivir, porque llegarán, si confío en ello, llegarán.
http://www.youtube.com/watch?v=6eJB63dcpGw

lunes, 2 de mayo de 2011

No todo es lo que parece






Ella es un desastre y tiene mucho carácter, no se deja amilanar por nadie. Eso suele ser lo que más ha escuchado toda su vida, sobre sí misma. Quien la conoce bien, sabe que es mentira, sabe que en realidad es frágil, que su cuerpo está formado por delicados trozos de vidrio que se rompen con una facilidad pasmosa.
Está a medias, fragmentada, y ha guardado los trocitos en una cajita, con la esperanza de volverlos a colocar en su sitio, de volver a unir las piezas, de completarse.
Cena con amigos, los de siempre, los que parecía por momentos que ya no estaban ahí, pero están, ahora están, cuando más los necesita están, ayudándole a ensamblarse.
Trata de no pensar en los que la rompieron, los que parecían tener las manos delicadas. No tiene contacto con ellos, por el momento. Deben pulir sus manos para acercarse a ella. Le asusta que destrocen tanto su anatomía, que ya no haya forma de volver a componerla.
Cuando vuelva a estar completa y el cristal sea más grueso, se colocará en lo alto de una mesa, sobre un mantel de un rojo intenso, para que todos vean lo bonita y entera que está.

miércoles, 27 de abril de 2011

Dudas, dudas, dudas...









Todo parece ir bien, siempre hay algo más cuando están juntos, se conocen, y se quieren, y se admiran mutuamente, y ella siempre tiene ganas de besarle, pero nunca lo hace, no le parece justo.
Se supone que son amigos, y cuando algo se termina, se termina y punto.
Siempre buscan una excusa para quedar, para volver a ver una película juntos, comer juntos, beber juntos, pasear juntos, lo que sea, pero juntos.  Y las despedidas siempre son como a medias. Ella nunca quiere que se vaya, pero siempre le deja ir.
Y cuando llega el momento que tiene que llegar, el momento en el que él le corresponde a otra, y no a ella, ella se siente defraudada y dolida y se pregunta ¿por qué?¿Es por qué le quiere y se arrepiente? ese tópico de “no valoras lo que tienes hasta que lo pierdes” ¿es dependencia? la puta dependencia ¿es por qué no quiere que le hagan daño? Ya se siente bastante culpable por haberle jodido en su día, y sabe con certeza que él es la hostia y merece alguien que esté a su altura ¿es por qué teme que su amistad acabe por desgastarse? ¿Es egoísmo? ¿Es el perro del hortelano? ¿Y cómo va a saberlo? Ahora mismo no sabe ni dónde tiene su mano izquierda ¿cómo coño va a saber qué es lo que siente?
Y cuando se va dormir, su madre ha dejado sobre su cama, las películas que ella va acumulando al lado del dvd del salón,en sus ataques de devoradora cinéfila. Y allí está Rumble Fish, y recuerda lo maravillosa que es, y la dependencia de Dillon hacía Rourke, y aunque no tenga mucho que ver,sabe que no quiere vivir a la sombra de nadie, y que todo pasará, y que sus dudas se disiparán, o seguirán ahí, pero no les dará tanta importancia, y que vendrán otras dudas y otras emociones y otros problemas ¿no sabe qué va a pasar con su vida? ¿ y qué? siempre pasa algo.

lunes, 21 de marzo de 2011

Onanismo literario y "la petite mort"




Lucía vuelve a casa en cercanías, después de un largo y horrible lunes.
 Está leyendo un libro, no es que le entusiasme sobremanera, pero se lo han regalado y al menos le entretiene. No está segura de calificarlo como una novela, por su brevedad parece más bien un relato, pero lo que desde luego sí que es, es estético, descriptivo, está plagado de imágenes, le llegan sensaciones, algunas que últimamente tenía olvidadas.
 Está algo exhausta, le cuesta mantener la atención y los ojos abiertos; pero llega a una parte del libro en la que se narra una especie de encuentro sexual entre dos amantes, algo hipotético, ni siquiera es algo real.
Lucía que iba medio dormida, comienza a sentir un hormigueo entre sus piernas, en sus muslos, en su cuello, sus pezones emergen bajo su camisa.
Se muerde el labio repetidamente, sus mejillas se ruborizan, teme que alguien se de cuenta de su estado, tiene la sensación de que es muy evidente.
El traqueteo del tren le estimula aún más.
Llega a su parada, le tiemblan las piernas al levantarse de su asiento.
En el corto camino a casa no deja de pensar en el libro, la sensación sigue presente, lo ha cerrado justo al final de “el encuentro”, lo lleva sujeto con el dedo a modo de marcador.
Entra en casa, se deshace de su bolso, abre el libro, relee la parte en cuestión y se masturba sobre el suelo, explota, no puede ni quiere contenerse más.
Lo hace suave, después fuerte, despacio otra vez, acaricia cada parte de su cuerpo a la que es capaz de alcanzar, que a excepción de algunas zonas de su espalda, es casi la totalidad del mismo.
 Disfruta con su olor, con el tacto de su propia piel, con la suavidad de su pelo, con la sensación de sus dedos en su boca, con el roce de su lengua en sus labios, con la delicadeza de su sexo, con la longitud de sus piernas, se descubre milímetro a milímetro, se hace el amor a sí misma y se ama como nunca se ha amado antes,hasta perder la consciencia.

jueves, 17 de marzo de 2011

lóbregas lagunas






Ha perdido las ganas de hacer cosas, todo lo que le ilusionaba, todo lo que deseaba, todo lo que le inquietaba.
Ahora ya no puede más, quiere volver atrás, quiere olvidar lo que antes no necesitaba y ahora le impide seguir.
Se está haciendo vieja antes de tiempo.
Se niega a leer, a ver películas, a escuchar música, a escribir… pretende hacer cosas frívolas, que no le aporten nada.
Se prohíbe a sí misma todo lo que le proporcione placer, se ha impuesto su propio castigo.
Desea parar su cerebro, la parte que controle su imaginación.
Quiere tirar de la cadena y volver a ser simple, si es que alguna vez lo fue.
Sabe que es imposible, que ya ha dado el disparo de salida y sus anhelos se han vuelto indispensables.
Está condenada a ser una inconformista el resto de su vida si esta situación no se apacigua.
Su mente es su peor enemiga.
En su cuento ya no hay príncipes, y las princesas siempre son otras que no son ella.
Lleva toda la semana encerrada a oscuras de motu propio, ha decidido no levantarse de la cama si no es estrictamente necesario.
Puede que espere que alguien venga a rescatarle y encienda la luz, para volver a tener fe.


lunes, 7 de marzo de 2011

Gracias, gracias y gracias otra vez





Ella dice ¡gracias, gracias, gracias!
Por apoyarme, por escucharme, por mirarme como me miras, por las películas, por los libros, por los discos, por la música, por los poemas, por darme lecciones de cine y de vida, por las cervezas, por la tortilla ,por los abrazos, por la compresión, por aguantarme, por odiarme, por quererme, por ilusionarme, por sostenerme, por limpiarme las lágrimas, por las filmos, por los besos, por “Spacey”, por vivir rodeado de personal sanitario y ser tan hipocondriaco, por los paseos, por las sonrísas, por las caricias, por “el bolo luminoso”, por los mensajes inesperados, por ser sincero, por “impuntuales”,por las despedidas del tren, por el café (galleta) de la casa encendida, por las conversaciones, por las críticas, porque no te merezco, por las rísas, por ser tan cansino como yo con las gracias de Lebowski, por conseguir que no me arrepienta de no haber hecho tu maldita carrera, por soportar que te contase cosas que no debías saber, por tratar de ser mi amigo, por abrirme los ojos mil veces, por mil cosas más que no voy a poner aquí y por seguir ahí a pesar de todo.
Ah y por… ¡¡llevarme a caballito!!
A veces hay que escribir sobre mariposas, flores y unicornios (the Candy Mountain Chaaaaaarlieeeee) hay gente que no me inspira otra cosa.